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Categoría: Florencio Floríndez

La noticia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte

Patricio Pron es el enemigo, escupe, dijo Florencio Floríndez. ¿Yo?, pensé yo. ¿Yo?, dije yo. Sí, tú, cuando pase a tu lado le llamas, dices: Patricio, y escupes, la noticia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte. ¿Tú eres fuerte? ¿Tú eres fuerte? Pues tienes tres o cuatro o cinco segundos para conseguirme un maldito titular. ¿Yo?, dije yo. Pero si a mí en el fondo me parece un escritor agradable, dije yo. Azkona, para encontrar una noticia, cualquiera que sea, se necesita una acción, dijo Florencio Floríndez. La disertación es la hermana de la conferencia, carne de su carne, fracaso, pérdidas e inanición. Ahora, ahora, Patricio Pron es el enemigo, escupe, escupe. Y añadió: Al ave de paso, cañazo. Por las plantas de exterior, que también tienen vida; por las personas que afean y arruinan, que también son personas; por los sonámbulos, que buscan un sueño normal; por todos los ascendientes del mundo, coño, qué significa eso de mojarlos.

¿Del mundo?, pensé yo. ¿Mojarlos?, pensé yo. Del mundo y mojarlos en apenas un intervalo. Pero en esos tres o cuatro o cinco segundos Patricio repartió sonrisas y junto con sus sonrisas yo perdí mi oportunidad. Florencio Floríndez me miró con fiereza y cara de consternación. ¿Escupiste? ¿Escupiste? No, dije yo. No, claro que no, dijo Florencio Floríndez. Dudas siempre de ti mismo, dijo Florencio Floríndez. Hasta que los datos ocupan el lugar de tus dudas, dudas. ¿Yo?, dije yo. Hombre, dije yo. El ímpetu es un concepto complejo que admite diversas matizaciones dependiendo del punto de vista desde el que se considere. Su aplicación depende en ocasiones de apreciaciones subjetivas. Por ejemplo, mi seguridad. La seguridad es una de las siete necesidades básicas a satisfacer por el ser humano. Yo me duermo con el pensamiento de la seguridad y me levanto con el pensamiento de que la vida es larga.

Íncubos y súcubos, gritó Florencio Floríndez. No consiguen grandes cosas los vacilantes que creen en la seguridad, gritó Florencio Floríndez. La noticia es el hito periodístico que transmite un hecho novedoso y solo el dramatismo del suceso noticiable hace que merezca su divulgación. ¿Lo entiendes? Soy tu redactor jefe y la disertación de un trance literario no es ni mi suceso ni tu noticia, así que cuando vuelva otra vez por aquí Patricio Pron tú le llamas, dices: Patricio, y escupes. Igual no he sido lo suficientemente claro, Azkona. ¿Yo?, pensé yo. ¿Yo?, pensé yo. Usted, Florencio, dije yo. ¿Yo?, dijo Florencio Floríndez. Sí, usted, la responsabilidad reside en la conciencia de las personas a las que se les permite reflexionar y aquí yo solo soy un humilde redactor. Ya vuelve, ahora, ahora, Patricio Pron es el enemigo, escupa, escupa. Y añadí: Por los miembros del consejo editorial, que tienen muchos hijos; por el nuevo director, que no tiene abuela; por los periodistas, que también son personas; por la pervivencia de la especie, Florencio, el titular, el titular.

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Foto: Javier de Agustín

Dolores

Unos homicidas descienden de una camioneta y disparan con armas de grueso calibre contra padre e hijo cerca de Dolores; muere el hijo. Al verlos en el suelo bañados en sangre, los homicidas cargan al muerto y huyen con rumbo desconocido. Una hora después tiran el cadáver envuelto en una manta cerca de la residencia del alcalde. Junto a la víctima colocan tres cartulinas con mensajes a favor de la delincuencia organizada pero en contra de los criminales involucrados en el robo de hidrocarburos.

A continuación acribillan a tres abogados expertos en cobranzas judiciales y huyen a bordo de una motocicleta. Pese a la proximidad de la base de Seguridad Pública logran escapar y ejecutan a balazos a otro hombre en Delegación. Al lugar acude una patrulla de la Unidad de Protección Ciudadana, que entrevista sin éxito a los vecinos del lugar: nadie manifiesta haber presenciado los hechos. No obstante, vía telefónica, un ciudadano asegura recordar un automóvil Chevrolet Chevy blanco alejándose del lugar de la agresión.

Un Chevy color claro es reportado de madrugada en Zacatecas. Homicidas armados ultiman a un hombre luego de dispararle en seis ocasiones a las afueras de un domicilio. El objetivo de los victimarios es secuestrar al hombre, pero se resiste y recibe múltiples disparos en el abdomen.

En este punto hago una pausa y miro de reojo a Florencio Floríndez. Luego miro la hora y miro otra vez a Florencio Floríndez. Quedan pocos minutos para el cierre y mi matanza está inconclusa. La crónica es literal, pero un tanto absurda, incumple ciertos mínimos por los que Florencio no suele pasar. Una camioneta, un Chevrolet Chevy y una motocicleta suman tres vehículos a motor. Tres vehículos diferentes en un informe de pesquisa obligan a contrastar el informe, y no hay tiempo. Además mis muertos son todos hombres, la igualdad de derechos entre varones y mujeres Florencio la lleva a rajatabla en esta su redacción. Si por él fuera no habría noticia sin mujer, la mujer encarna el suceso noticiable, como muerto un hombre es un fiambre, nunca remunera. De acuerdo con esto, a mí me falta una mujer y menos de diez minutos para el cierre.

Marcelina Cortés camina de la mano de su hija hacia la escuela primaria. En el trayecto al plantel varios homicidas desconocidos la interceptan y uno de ellos la dispara en la cabeza a corta distancia, cayendo muerta al instante ante la mirada de su hija que, llorando, comienza a pedir ayuda a los vecinos.

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Foto: schraps

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